Funcionalidad

06.03.2015 04:50
 
En el ámbito de una misma organización, la red de área local debe proporcionar los
servicios de comunicación más comunes. Normalmente estos servicios se refieren a compartir
recursos entre los distintos usuarios de la red. Desde el punto de vista operativo, la principal
función de una red consiste en permitir que los recursos de los ordenadores de la red se
compartan entre todos los usuarios autorizados del sistema, mediante el intercambio de tramas
de datos entre los distintos equipos conectados a la línea de transmisión.
 
Hay dos formas fundamentales para la conexión de ordenadores personales en una red
dependiendo de la ubicación de los recursos. La forma más básica consiste en hacer que todos
los ordenadores pongan a disposición de los demás los recursos de que disponen,
fundamentalmente discos e impresoras. Bajo esta concepción de red, ningún ordenador está
privilegiado, ya que todos tienen las mismas funciones. Tecnológicamente, este modo de
organización es muy simple; sin embargo, se hace muy difícil el control de los datos, puesto
que los accesos cruzados son posibles en cualquier dirección. A este tipo de redes se les llama
redes entre iguales o redes peer-to-peer.
 
Un segundo modo de organizar la red consiste en privilegiar al menos a uno de los
ordenadores confiriéndole capacidades añadidas en forma de servicios; por ello a estos
ordenadores se les llama servidores o servers. El resto de los ordenadores de la red
solicitarán servicios a estos servidores, que estarán altamente especializados en la función
para la que fueron diseñados, creando así una estructura centralizada en la red. Este tipo de
organización es mucho más fácil de administrar. Normalmente los servidores de red llevan
incorporado un sistema de cuentas y contraseñas de entrada que restringe los accesos
indebidos a usuarios no autorizados. A este tipo de redes se les llama redes con servidores.
 
Existe un modo híbrido de organización, que combina los dos tipos anteriores,
denominado redes combinadas. Suele ser el más típico, pudiendo encontrar máquinas que
realicen la función de servidores y a su vez que utilicen los servicios de otras máquinas,
encontrando finalmente otro conjunto de máquinas que sólo utilicen recursos de las anteriores.